Nos encontramos ante el aljibe. Se trata de un depósito para el agua procedente de la lluvia. Junto a la puerta de las caballerizas se encuentra el pozo de decantación y el conducto de recogida de agua de la rampa.

Desde allí, el líquido caía a un segundo pozo de decantación y luego era transportada por un pequeño canal hasta el aljibe, donde ya llegaba limpia.

El aljibe era un elemento fundamental en las fortalezas, ya que debían estar preparadas para resistir largos asedios. En la explanada superior del castillo se encuentra otro aljibe más antiguo. Sin duda, estas construcciones abastecieron de agua a sus defensores en asedios como los que sufrió durante la guerra de sucesión hacia 1705 y la guerra de la Independencia a principios del siglo XIX.