Esta es la batería de las Horcas. A partir de la implantación de la artillería, las murallas de las fortalezas comenzaron a prolongarse mediante bastiones como este para aumentar la distancia de tiro. Hay otras novedades que alteran la imagen del castillo medieval.
Una de ellas es el aumento del grosor de los muros, que suelen ser de tierra cubierta con piedra o ladrillo, y acostumbran a estar colocados en forma de talud para amortiguar mejor el efecto de los proyectiles. Se incorporan nuevos elementos, como las garitas de guardia, y desaparecen las antiguas almenas, que son sustituidas por las troneras, donde se instalaban las piezas de artillería.
Ahora continuaremos el ascenso por una rampa de carácter defensivo construida en época moderna. Tras atravesar varias puertas, desembocaremos en la explanada superior, donde se ubica la obra medieval.