Si se coloca ante esta tronera defensiva, podrá comprobar el control que se tenía desde este punto sobre la rampa de acceso. Permitía hostigar por la espalda a quienes estuvieran atacando la puerta principal situada justo enfrente.
A continuación, debe dirigirse hacia la iglesia a través de este paso de ronda, ligeramente elevado, utilizado también por los centinelas en sus guardias. Regresamos al sector medieval del castillo. Al final del paso de ronda encontramos el exterior de la iglesia. La planta poligonal de su cabecera, de gran altura, se integra en lo que era el antiguo recinto amurallado como una torre más.
Es este un rasgo característico de la arquitectura de las órdenes militares, que puede verse también en el castillo del Crac de los Caballeros en Siria, principal fortificación cruzada en Oriente Próximo.