Nos encontramos en un torreón perteneciente a la obra original del castillo. Se le conoce como Torre de Jaime I, ya que este rey aragonés, apodado con posterioridad el Conquistador por sus victoriosas campañas militares, estuvo alojado en ella durante parte de su infancia. El rey pasó aquí tres años bajo la tutela de Guillem de Monrodón, el cual llegó a ser comendador de Cataluña, Aragón y Provenza.

Un hecho que ha propiciado que el Ayuntamiento de Monzón organice todos los años un homenaje al tutor del rey, recreando así su pasado templario.

El edificio tiene dos plantas y una terraza. La planta baja fue utilizada como cárcel por los templarios y en ella encontrarán numerosas marcas de cantero grabadas en los sillares.