A través de esta puerta se accede a las caballerizas, un gran espacio excavado en la roca que llega hasta el extremo opuesto del castillo. La denominación de caballerizas alude a la última función militar que desempeñó esta dependencia, pues también se utilizó como almacén de armas y durante la Guerra Civil se empleó como refugio antiaéreo.
Si se asoma hacia la ciudad desde el jardín, podrá contemplar las apretadas calles de su casco antiguo, donde destaca la Catedral de Santa María del Romeral, un edificio declarado bien de interés cultural, construido en estilo románico en los siglos doce, trece y con añadidos posteriores de estilo gótico, mudéjar y barroco.
El elemento más visible desde el castillo es la torre campanario, que data del siglo diecisiete y es uno de los ejemplos más destacados del estilo mudéjar en la provincia.
Su remate almenado se terminó de construir en el siglo veinte. Santa María fue sede de las Cortes Generales de la Corona de Aragón durante quinientos años y por allí pasaron los personajes más importantes de cada época, reyes, nobles e ilustres personalidades.