A través de la ventana de la sala se divisan en la ladera los restos de una iglesia.
Es el primitivo templo del castillo, anterior al establecimiento en el de los templarios. Estuvo dedicado a San Juan por haber tenido lugar en dicha festividad la conquista de esta plaza por el rey Sancho Ramírez y gozó del rango de capilla real. Puede visitar los restos de la iglesia siguiendo un camino que parte de la zona de aparcamiento del castillo.
Al final del camino que lleva a la iglesia de San Juan, encontrará otro elemento exterior del castillo, las cañoneras, una cueva con entrada lateral, polvorín y dos bocas de fuego orientadas al oeste. El castillo de Monzón destacó dentro de las fortificaciones de la guerra civil en la línea del Cinca debido a su posición privilegiada, sirviendo a la vez como refugio y fortificación.
En la ladera sur, y dada su altitud sobre la zona, se aprovechó un asentamiento anterior de la guerra de la Independencia y se emplazaron piezas de artillería de ciento cinco milímetros.
Junto a este edificio se encuentra en su lado oeste una batería defensiva construida en época moderna, que lleva el nombre de la patrona de Monzón, Santa Bárbara. Se accede por una rampa que conduce a las troneras.
Desde allí, disfrutará de unas excelentes vistas hacia los Sasos de Monzón y el sur de la ciudad, con la ermita de La Alegría al fondo. Si vuelve la vista hacia el castillo, verá lo imponente que resulta el conjunto.